El impacto del pie diabético en el 2020

La diabetes es la epidemia del siglo XXI. Su prevalencia ha, literalmente, explotado alrededor del mundo (Lavery, 2019); y como es esperable la incidencia de complicaciones relacionadas ha demostrado también un incremento dramático. Se espera que la cantidad de personas que experimenten esta enfermedad sea de 642 millones para 2040. 

Los costos en salud directos e indirectos vinculados con la diabetes resultan en una carga económica sensible, y los estos se incrementan a una tasa más rápida que la de la prevalencia creciente. Los pacientes diabéticos tienen, normalmente, gastos médicos en un promedio 2.3 veces más altos que los pacientes sin diabetes (American Diabetes Association, 2017).

El síndrome del pie diabético es una constelación de procesos que son causados o exacerbados por la diabetes. De manera similar al cáncer metatásico, la diabetes afecta múltiples órganos y sistemas y se asocia con una morbimortalidad substancial. Desafortunadamente, la mayoría de los pacientes no ven a la diabetes de la misma manera que a la patología oncológica a pesar de su impacto en múltiples sistemas / cardiovascular, endocrino, inmunológico, musculoesquelético, neurológico oftalmológico y renal) (Bansal 2014). 

Para proveer de asesoramiento efectivo, tratar las complicaciones y administrar los servicios de prevención, es imperativo entender las causas de las lesiones vinculadas al pie diabético.

La génesis de esta patología en particular está relacionada al daño generado por los elevados niveles de azúcar en sangre que generan daños en los nervios periféricos y en los vasos sanguíneos de pequeño y gran calibre que llevan el riego sanguíneo a las partes más periféricas del cuerpo, en este caso los pies.

Las lesiones ulcerativas en el diabético son un factor fundamental que contribuye a la infección y a la posible pérdida del miembro (Lavery 2008). Hasta un 85 % de las amputaciones relacionadas con la diabetes se encuentran precedidas por una ulcera, hecho que remarca lo trascendental de la prevención con especial énfasis en la educación del paciente y su familia.  

La lesión de los nervios periféricos (cuyo término es neuropatía) puede causar que la persona no sienta normalmente, y evite los estímulos dañinos para el pie (el frio, las altas temperaturas, zonas rugosas en el calzado, objetos en el suelo) y pueda lastimarse fácilmente. Este fenómeno, sumado a que los vasos sanguíneos están dañados y llevan menor cantidad de sangre a los tejidos, hace que las heridas tarden en cicatrizar y puedan infectarse seriamente en cuestión de días.
Las consecuencias pueden ir desde la hospitalización para administrar antibióticos a la amputación, por lo cual para las personas con diabetes, la inspección diaria y cuidadosa del pie es esencial para la salud general y la prevención de problemas que dañan el pie.

Dra. López

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