La pandemia: Salud física y mental en la empresa.

La pandemia sorprendió a todo el mundo y las empresas no fueron ajenas a este hecho, muy por el contrario. Sintieron de manera directa el impacto de esta.

Al miedo proveniente del desconocimiento y la incertidumbre frente a lo que nos enfrentábamos como mundo, puso en jaque nuestros modos de relacionarnos.

Las empresas no pudieron abrir sus puertas, tuvieron que reinventarse y trabajar desde la virtualidad, con un alto costo económico. No fue sencillo ser operativos, ni hablar, rentables. De hecho la mayoría no se ha podido recuperar del todo.

Pero hay una parte de la pandemia, que afecta a la empresa, y que no es precisamente lo económico. 

Las Empresas son habitadas por sujetos, que traen sus propias historias de vida, sus propias dolencias, sus propias experiencias que a lo largo de los años los condicionan. Y la vida de la empresa pasa por la vida de sus empleados, personas de carne y hueso que forman el capital humano. 

Trabajar en estos contextos de encierro afectan psicológicamente a los empleados, ni que hablar cuando el trabajo es incierto y no se sabe cómo se trabajará o si se seguirá teniendo el trabajo después de esta pandemia.

Las empresas deben cuidar a sus sujetos, para esto, se pueden armar dispositivos de contención. 

En un primer momento hay que diseñar los modos preventivos de Covid-19 y que ya todos han elaborados sus protocolos para poder abrir. Y allí se incluyen las normas de higiene, distanciamiento y organización laboral.

Pero además de esos protocolos, debemos diseñar y poner a disposición de los empleados, espacios a donde puedan consultar o concurrir cuando se sientan saturados o sientan miedo. La contención psicológica, es un espacio que casi nunca se contempla en la empresa, tal vez por desconocimiento, tal vez por falta de medios económicos, etc. Pero es un dispositivo muy rico y oportuno, permite que los empleados puedan contar con un psicólogo que los escuche, que los contenga, que pueda generar espacios de diálogos grupales o individuales. No hablamos de psicoterapias, para eso están los profesionales en sus consultorios. Hablamos de un dispositivo de contención, en donde se puedan trabajar los miedos, las incertidumbres, las ansiedades generadas por el contexto, y todo aquello que puede afectar al funcionamiento de la empresa.

Un empleado que sienta contención y cuidado, será un empleado que pueda brindar lo mejor de sí para su trabajo. 

Cuidar la salud física y mental, es invertir a largo plazo, porque estamos hablando de evitar la rotación permanente de los empleados, con el desgaste y costo económico que esto provoca en los empleadores. 

Invertir en salud física y mental, es invertir en mayor producción.

Ps. Gabriela Analía Pepermans

 

 

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