¿OBSOLESCENCIA DE HABILIDADES?

Autor: CPN y Coach Organizacional María Fernanda Martínez

¿Qué significa que algo sea OBSOLETO?
Que es algo que ha dejado de estar en uso por ser reemplazado por otra cosa más moderna y ajustada al momento.
Pensar en dispositivos, artefactos, herramientas que han pasado a ser obsoletas, es algo más sencillo de identificar. Difícilmente encontremos máquinas de escribir, calculadoras o sumadoras con tira de papel en las oficinas actuales. Todos estos artefactos han sido reemplazados por computadoras con la más alta tecnología, desde lo hard hasta lo soft (programas, aplicaciones, interfaces, etc).
La actividad industrial, los servicios y el comercio vienen experimentando, de igual modo y como una “avalancha” los avances de la modernidad en maquinarias y herramientas que llegan para facilitar, agilizar y hacer las tareas más complejas.
Resulta entonces, más fácil identificar la obsolescencia de artefactos y objetos que se venían utilizando y rápidamente van quedando caducos.
Cuando nos colocamos en posición de pensar en términos de HABILIDADES la cosa se pone más compleja.
¿Es posible que las habilidades y competencias que venimos desarrollando, en las que nos venimos formándonos y capacitando, puedan quedar OBSOLETAS??
Pues claro, el mundo se mueve a velocidades impredecibles, que requieren nuevas maneras de pensar y relacionarse con lo que aparece, con el emergente.
En el Foro de Recursos Humanos, realizado en Buenos Aires en el mes de Octubre de 2018 se decidió que “El nuevo perfil ganador, es el del aprendiz permanente”. Me preguntaba en qué facultad, en qué carrera de grado nos enseñan a ser “aprendices permanentes”. Consideramos que cuando alcanzamos algún título, ya disponemos del conocimiento necesario para llevarlo a la práctica, y luego, nos tropezamos con la realidad en la que aparecen las dificultades. Hay algo que nos falta… La habilidad de estar abiertos y dispuestos a aprender, considero que es lo que nos va a permitir abrazar la incertidumbre de lo que viene y adelantarnos a los retos del futuro. El aprendizaje entendido como la combinación de conocimiento y de experiencia. Ya no nos alcanza con saber, con conocer sobre un tema. La experiencia, la vivencia, el error, vienen a colaborar para ampliar mi habilidad para desarrollar pensamiento crítico. “Se aprende efectivamente con muchos desafíos y mucha contención: no puede faltar lo uno ni lo otro” expresó el Presidente de Globant en el Foro.
La flexibilidad ante los desafíos que plantean los nuevos escenarios, donde la tecnología viene a reconfigurar los esquemas organizativos y los puestos de trabajo, resulta una habilidad destacada a cultivar. Se suele decir que en la actualidad, la constante es el cambio, aunque esa manera de narrar lo que ocurre, también estaría siendo obsoleta. Yo diría que la constante actual son las “disrupciones”, eso que viene a romper, a incomodar, eso en lo que no se piensa ni se anticipa.
Algunos ejemplos pueden ser la Impresión 3 D, el Blockchain, la Nube, los drones. Desarrollar flexibilidad para relacionarme con lo nuevo que aparece y me incomoda puede colaborar con el estado de ánimo que elija para vivir mi día a día, y disponerme para actuar y ocuparme de lo que necesite aprender para no quedar fuera de mercado.
Desarrollar conciencia sistémica. El presente refleja un mundo completamente conectado y globalizado. Resulta sencillo y casi automático acceder a información de otros lugares del planeta, hasta es posible acceder a productos via web que se producen y son originarios de los lugares más recónditos. La pregunta que me hago es si estamos conscientes del impacto que tienen nuestras conductas y acciones individuales en el resto de los sistemas a los que pertenecemos. ¿Nos vemos integrados en diferentes sistemas y subsistemas? Si miramos el mundo de las empresas, por ejemplo, ocurre que las diferentes áreas definen objetivos estratégicos de manera aislada, no se consultan, no elaboran procesos de maneras compartidas y, muchas veces, ni siquiera se comunican. Se pierde de vista el impacto que tienen las acciones individuales en el resto de la organización. Se ven como islas dentro de un continente. Sin embargo, podemos decir que una organización es sana cuando todo el mundo quiere trabajar en ella. Cuando los empleados se sienten bien, y trabajan eficientemente, y la organización cumple los objetivos para los que se la creó inicialmente, y además, se da un vivo intercambio con el mundo exterior.
El desafío es estar preparados para un mundo volátil, complejo, cambiante y ambiguo (Mundo V.I.C.A.) donde nuestras habilidades para navegarlo día a día van a ser directamente proporcionales a los resultados que alcancemos. Ingresar en espacios de reflexión, alcanzar mayor nivel de consciencia y entrenar nuevas habilidades, nos va a permitir seguir en carrera y no quedar excluidos. Nuevas habilidades para habitar nuevos mundos! “En tiempos de cambio quienes estén abiertos al aprendizaje se adueñaran del futuro, mientras que aquellos que crean saberlo, todo estarán bien equipados para un mundo que ya no existe”

*Eric Hoffer

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