Salud pospandemia: 4 claves para cuidar la salud de los empleados

La pandemia que vivimos, y que aún no terminó, ya nos deja vislumbrar algunas primeras conclusiones y miradas de cara al futuro. El conocido refrán “más vale prevenir que curar” una vez más fue puesto a prueba y demostró en forma concreta que invertir en la salud y seguridad de todos los integrantes de las organizaciones fue lo que permitió que continúen funcionando los trabajos llamados esenciales y la reapertura del resto tiempo después, a fuerza de invertir en protocolos que fueron actualizándose según lo marcaban nuevas estadísticas e investigaciones, elementos de protección personal como el ya habitual tapabocas o barbijo y capacitaciones continuas, entre otras cosas.

Por supuesto que no todas las empresas son iguales. En general las más grandes contaban con la estructura necesaria de médicos, enfermeros y consultorios en planta para hacer frente a semejante desafío, pero no así las pymes y comercios a los cuales les costó más adquirir los conocimientos para encarar medidas urgentes a medida que veían como crecía la cantidad de casos en su plantel.

Existe un consenso entre especialistas de salud laboral y ocupacional sobre qué temas deberían tenerse en cuenta en las empresas para poder comenzar a transitar la pospandemia cuidando la salud de sus integrantes, algunos de los cuales son:

  1. Reforzar periódicamente los cuidados de transmisión de infecciones. Principalmente continuar con capacitaciones constantes, aprovechar lo mucho que ya conoce la población en general para reforzar conceptos y estar atentos a nuevas consultas. La Superintendencia de Riesgos de Trabajo (SRT) en su resolución 905/15 ya establecía una serie de capacitaciones que debían dictarse en los ámbitos laborales, es de esperarse que se sumen las que tienen que ver con enfermedades de transmisión directa como el Covid-19.
  2. Prestar atención a la salud mental de todos los integrantes de las organizaciones. En todos los países, las sociedades y asociaciones de profesionales de salud mental han informado un aumento sustancial de consultas en pandemia, es que vivimos todo este tiempo una mezcla de incertidumbre tanto de salud como económica y sobre exigencias tanto laborales como familiares. Quizá el lector o sus familiares y amigos cercanos tuvieron que vivir la experiencia de pasar por un aislamiento o internación, y peor todavía, un duelo. Es necesario estar atentos a síntomas inusuales o exacerbados de cada persona para poder brindarle contención, charlas individuales, talleres grupales y en casos más pronunciados consultar a especialistas de la obra social. Otro punto a tener en cuenta es brindarle herramientas a los referentes y líderes de equipo para que puedan empatizar con los casos y se logre una detección temprana.
  3. Establecer con cada empleado un calendario personalizado de controles médicos. Como bien sabemos, todos los recursos de la salud estuvieron abocados a lidiar con una pandemia inédita. Como contrapartida tenemos una infinidad de pacientes que no pudieron cumplir con la rutina de prevención que tenían indicada, como por ejemplo exámenes de laboratorio, controles ginecológicos anuales, etc. Por tal motivo, es necesario que cada uno tome conciencia y retome sus cuidados cuanto antes y que los profesionales de la salud de las empresas actualicen los legajos médicos de cada paciente para poder brindar el soporte necesario.
  4. Tomar medidas correctivas. Sería de buena práctica mejorar los índices de las patologías más frecuentes de los empleados, algunas de ellas fueron “patologías de riesgo” durante la pandemia y estadísticamente hablando fueron los que peor la pasaron. Se puede trabajar sobre la prevención de la obesidad, diabetes y también en los casos de hipertensión arterial, colesterol alto, etc. Sumaría que debería implementarse la transformación digital de los consultorios de las empresas, para brindarle al equipo de salud cada vez más y mejores datos para poder analizarlos y hacer diagnósticos más precisos sobre la población estudiada y redirigir los recursos para dar soluciones específicas a lo que se viene.

Queda así planteada la necesidad de adelantarnos a los hechos, muchas veces son medidas simples y poco costosas que tienen un impacto positivo en todos los niveles y por consiguiente también en la productividad de las empresas. Es seguro que los buenos hábitos saludables en el ámbito laboral además tienen un efecto multiplicador en sus familias y comunidad y es una buena forma de seguir ayudándonos y cuidándonos entre todos.

Fuente Diario La Nación

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